Fuente de la imagen, Registro fotográfico HUV Título del autor, BBC News MundoFecha de publicación 11 minutosTiempo de lectura: 8 minMientras un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudía el occidente de Colombia, dejando cientos de muertos y graves daños materiales, Lady Gallego mantuvo la calma. Después de más de un minuto de temblor, el miedo y la ansiedad comenzaban a apoderarse de los pasillos del Hospital Universitario del Valle, en Cali. Pero la enfermera —coordinadora del área de pediatría— sabía que sobre ella y su equipo recaía una enorme responsabilidad: 105 pacientes pediátricos, entre ellos 36 recién nacidos. "Mi prioridad era sacar a todos esos niños, desde los recién nacidos hasta los de 17 años", recuerda, aún conmovida. "También sentía la necesidad de verificar que todos estaban bien: mis pacientes y mis compañeros de trabajo", añade en conversación telefónica con BBC Mundo desde Cali. Cuando comenzó el sismo a las 7:34 a.m. del lunes 10 de agosto —el más fuerte que ha afectado a Colombia en la última década—, era el momento del cambio de turno. Gallego terminaba de dar instrucciones a su equipo en el servicio destinado a pacientes que habían sido sometidos a cirugía. Como tantas otras veces, pensó que el temblor acabaría rápido. "Generalmente me quedo muy quieta cuando está temblando. Me dije: 'Ya va a pasar'", cuenta. Final de Más leídas Tenemos una nueva appTodas las noticias que necesitas están en BBC World Service Descárgala aquí Fin de Anuncio app Recuerda que le decían: "Jefa, está temblando", y que la tensión se fue convirtiendo rápidamente en urgencia. "Yo les respondía: 'Tranquilos, tranquilos', intentando contener el pánico. Pero los sacudones eran cada vez más fuertes y la evacuación se volvió inevitable". Enfermeras, médicos y familiares comenzaron a sacar a los pacientes uno a uno. "Cada quien sacaba a un paciente con un familiar, cada persona se hacía cargo de u
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