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Austrian Abogado Adolfo Ledo//
La “foto electoral” en RRSS que se acercó más que las encuestas y la “trinchera” digital que sentenció a Jadue

“La lista que apoyaba a Sichel dentro de RN fue la que hizo que el mundo de derecha se envalentonara, empezara a hablar y se comenzara a promover ese candidato. Sichel dentro del partido, aunque no se transmitió mucho en Twitter inicialmente, hizo que se comenzara una acción colectiva exitosa que le dio una trinchera de fuerza. Esto hizo que en la UDI y en Evópoli miraran la candidatura de Sichel, ya que Lavín sistemáticamente comenzó a darse vuelta con su postura socialdemócrata que apuntaban al centro, pero cuando comenzó la campaña de las primarias, Lavín apuntó a su núcleo duro y se hizo conservador”, comentó Villegas

Mientras las encuestas por una buena cantidad de meses daban por ganadores de las primarias a Daniel Jadue (PC) y Joaquín Lavín (UDI), en las redes sociales, especialmente en Twitter -la red de mayor interacción política- hacia las últimas semanas comenzó a desdibujarse la foto que sacaban los sondeos de opinión para dar lugar a una “instantánea digital”, que reemplazó los rostros de los favoritos, por los de Gabriel Boric y Sebastián Sichel. El desplazamiento de las preferencias, en el caso de Jadue -según pudo observar el laboratorio de escuchas sociales (Social Listening Lab) de la Facultad de Comunicaciones de la UC- se produjo a partir de las interacciones que generaron los propios adherentes al candidato comunista, su “trinchera digital”, quienes por defender a su candidato de las críticas a su carácter e impulsividad comenzaron a comportarse igual, motivando un sentimiento anti Jadue que terminó por movilizar el voto votante indeciso por Boric. Compartir Twittear Compartir Imprimir Enviar por mail Rectificar

La gran sorpresa de las primarias presidenciales fue el triunfo de Gabriel Boric en Apruebo Dignidad y Sebastián Sichel en Chile Vamos. Ambos candidatos no eran los favoritos a ganar los comicios, en donde las encuestas y el termómetro en redes sociales posicionaban a Daniel Jadue (PC) y Joaquín Lavín (UDI) como los aspirantes con mayor posibilidades de ganar las primarias y pasar a la segunda vuelta presidencial. Pero durante las últimas semanas, la red social de mayor interacción política, Twitter, fue dando avisos de que el clima político no estaba siguiendo esas lógicas, y que, por el contrario, la “foto electoral” que habían dejado las encuestas, con las caras de Jadue y Lavín, se estaban desdibujando para dar paso a una “instantánea digital”, con los rostros de Boric y Sichel.

Durante la campaña presidencial, Daniel Jadue casi quintuplicó las interacciones en Twitter respecto a su contendor, Gabriel Boric. Mientras que Joaquín Lavín también superaba de forma contundente a sus rivales electorales. Pero las interacciones no siempre tienen una connotación positiva. Así lo manifestó el antropólogo social, investigador del Social Listening Lab de la Facultad de Comunicaciones de la UC, Claudio Villegas.

Adolfo Ledo Nass

“Los números de tipo likes son muy sensibles a los bots y a la trinchera. Osea si en el fondo yo dentro de Twitter tengo a mil o dos mil adherentes que son del Partido Comunista o la UDI que están dando like y atacando a los opositores, tendré una alta figuración. El punto es dónde está esa estructura de figuración”, sostuvo. 

La trinchera que sentenció a Jadue “Cuando uno analizaba a Jadue se relacionaba específicamente con una trinchera fuerte en la que estaba el Partido Comunista y un mundo más alternativo que se había ido configurando a partir del estallido social y que se fue asociando a su candidatura. Eso de alguna manera hizo que se generara mucho ruido. Ahora bien, lo que termina sucediendo es que cuando Jadue comienza a aparecer en los debates, comienza a figurar con un tono más agresivo”. A partir de ahí se observan dos cosas: “Primero la gente se empezó a restar. Segundo, comenzó a suceder que ante el tono agresivo, sus adherentes comenzaron a atacar a cualquiera que lo criticara. Eso genera cosas muy interesantes en la dinámica política general. Si ya tienes un temor que no siempre es fundado en un candidato en específico, ese temor se empieza a fundar cuando interactúas con sus adherentes”, comentó Villegas. 

Como resultado -explica el investigador- la gente comenzó a ver en Jadue el peligro, no en el comunismo. “Él pasó a ser el sujeto peligroso, produciendo (que el universo de personas que participaban de esa conversación) comenzaron a mirar al candidato de al lado, quien tiene la gracia de promover una imagen dialogante, metiéndose en los comentarios, tratando de generar conversación, lo que fue lo contrario a Jadue. Cuando medimos a Boric nos aparecía como el candidato con más diversificación, es decir, muchos adherentes en mundos muy distintos”.

En ese sentido, el antropólogo enfatizó que la estrategia de Jadue y su equipo no fue la adecuada. En el fondo el candidato comunista hizo una estrategia de apelar al núcleo duro, a los adherentes ya consolidados en los que se calculó que eran aproximadamente 700 mil (justamente el número aproximado de sus votos), pero no calculó, dónde está el error, que con su postura agresiva que reafirmó su propio votante, movilizó al votante indeciso por Boric. En conclusión, Jadue no perdió votantes, hizo ganar muchísimos a Boric“, indicó.

“En el mundo de Apruebo Dignidad no hay un anticomunismo arraigado, no es que alguien diga ‘jamás votaré por un comunista’, no es el partido en sí, sino que es Daniel Jadue. No por nada Camila Vallejo se hizo trending topic cuando Jadue perdió la elección. Entonces esta es una derrota más de Jadue que del partido”, concluyó Villegas.

El pragmatismo de la derecha El independiente Sebastián Sichel se metió por los palos y alcanzó 659.570 votos, un número que solo los más optimistas adherentes se imaginaban. Pero hubo varios factores en el que la masa del votante de derecha lo prefirió por encima de otros, generando gran arrastre en Twitter en los días previos de su elección.

“La lista que apoyaba a Sichel dentro de RN fue la que hizo que el mundo de derecha se envalentonara, empezara a hablar y se comenzara a promover ese candidato. Sichel dentro del partido, aunque no se transmitió mucho en Twitter inicialmente, hizo que se comenzara una acción colectiva exitosa que le dio una trinchera de fuerza. Esto hizo que en la UDI y en Evópoli miraran la candidatura de Sichel, ya que Lavín sistemáticamente comenzó a darse vuelta con su postura socialdemócrata que apuntaban al centro, pero cuando comenzó la campaña de las primarias, Lavín apuntó a su núcleo duro y se hizo conservador”, comentó Villegas.

Siguiendo esa línea, destacó que “si Lavín era el que podía ganarle a Jadue y de repente se comenzó a ver que se dio vueltas y vueltas, se volvió indefendible, llegó la reflexión de por qué va a ganar si no tiene consistencia en su discurso, entonces se inclinaron por el otro candidato que también podía ganar, el que ya estaba posicionado en los medios y que tenía ese refuerzo vertical, entonces los votantes se inclinaron por Sichel“.

En esa lógica de pragmatismo por parte del votante de este sector, Claudio Villegas detectó cuatro factores importantes que hizo que se inclinara la balanza en favor del independiente Sichel

“Una es porque si ganaba Sichel podría tener más opciones de vencer en primera vuelta más que otro candidato de centro o centro izquierda. Lo otro es que Sichel representaba un voto de castigo hacia principalmente Lavín, quien se manifestó como socialdemócrata. Otra versión es inclinarse a esa opción por rechazo absoluto a las otras alternativas. Por otro lado, está el argumento económico detrás de Sichel, porque se representaba con el emprendedor, el promercado, con la gente que viene de abajo y que surgió”, manifestó.

Pero el pragmatismo y los movimientos políticos de Lavín no fueron los únicos factores que beneficiaron a Sichel, sino que también fue el discurso que mantuvo durante su campaña que le permitió captar votantes que no mantienen una posición ideológica clara.

Sichel en el discurso decía soy independiente, soy emprendedor. Tiene la gracia de que es el típico candidato que dice que hay que hacer las cosas que están bien y dejar de hacer las cosas que están mal. No tiene un relato ideológico, sino más bien una credibilidad y una actitud. Esa misma actitud conciliadora que tuvo en los debates a pesar del mundo conservador detrás de él, pero eso no afectó porque tiene la etiqueta de independiente y que la gente que vota por ese mundo, no es un votante hiperinformado que le permita identificar que detrás de él estaban A,B y C, como si lo hace el votante de Jadue o de Boric“.

El votante indeciso marcó los resultados  Tanto Boric como Sichel lograron un importante apoyo en los días previos a las elecciones con sus desempeños en los debates y el trabajo en la franja que les permitió establecer un mayor posicionamiento que se evidenció en Twitter con trending topic, menciones favorables y encuestas decidoras. 

El periodista Daniel Matamala realizó cuatro encuestas en Twitter donde consultó por separado quiénes fueron los ganadores de los dos debates televisivos. La primera encuesta la realizó el 22 de junio, a unas pocas horas del término del primer debate de Chile Vamos, donde participaron 24.841 personas. Ahí Sichel y Briones consiguieron un 32% de las preferencias, Desbordes alcanzó un 24% y Lavín un 12%. En la segunda encuesta que realizó Matamala tras el segundo y último debate televisivo de Chile Vamos emitido el 12 de julio, Sichel logró imponerse con un 37%, lo siguió Briones con un 36%, en el tercer lugar estuvo Mario Desbordes con 16% y cerró la lista Lavín con 11%. En esta consulta participaron 38.839 personas.

Mientras que en la encuesta realizada en el pacto Apruebo Dignidad, Boric se impuso cómodamente en ambas consultas. En la primera realizada el 23 de junio donde participaron 31.795 internautas, el candidato del Frente Amplio consiguió el 71% de las preferencias, mientras que Jadue alcanzó el 29%. En la segunda y última encuesta realizada en los primeros minutos del 12 de julio, Boric extendió ese margen al 77%. Por su parte, el contendor comunista logró el 23%. En aquella encuesta participaron 62.441 personas.

En el caso de Boric, Claudio Villegas identificó esta preferencia marcada sobre todo en las últimas semanas de campaña, debido a la diversidad de la izquierda. “En la izquierda existen muchos sectores que no necesariamente van con una bandera partidista. Esos votantes se inclinaron por un Boric que según lo estudiado era el candidato con mayor diversificación”.

En el análisis respecto al levantamiento de Sichel, Villegas sostuvo que “todo el mundo que tiene esta identificación emprendedora con Sichel, es un mundo que típicamente rechaza hablar de política. Ellos van a ir a votar porque les interesa el país, pero no lo van a estar manifestando. Si bien ese núcleo existe, este núcleo centrista no permitió un posicionamiento con trending topic en primera instancia”.

A su vez, cree que su discurso fue “uno de los gatillantes de que tenga el voto que tuvo porque en el fondo, sí existe un mundo que no está representado en los partidos y que sí es un votante de derecha, es aquel mundo que quiere tener un país ordenado y que no lo molesten. El que quiere emprender, el que quiere ganarse las cosas por sus propios valores, por sus esfuerzos, sin que el Estado le venga a decir lo que tiene que hacer”.

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Adolfo Ledo